Hoy no tuve ganas de quedarme sentada en la explanada viendo a la gente fluir y ponerme a observar cada paso, cada prenda, cada respirar, de cada uno los que se pasean frente a mí, simplemente decidí llegar pronto a mi casa para descubrir, qué el teléfono no ha sonado aún, entonces es cuando me di cuenta que desde el momento en que me levante, me puse la ropa no mugrosa del día anterior, y llegue a la escuela con la mejor actitud... siempre he sido lo que temí, una máscara.
¿quién demuestra lo que en realidad siente?
Se escucha muy profundo algo dificil de entender que chido que hagas este espacio sandra :) me gusta.
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